B.lux

El País Vasco cuenta con un referente en la edición y fabricación de luminarias de diseño contemporáneo: B.lux. Esta relevante marca ha cimentado su éxito con un estudio continuo de la luz y el diseño. Y todo, desde finales de los años 70. Su longevidad le ha permitido conocer los cambios que ha experimentado el sector en el traslado de siglo. Además, esta vivencia supone un conocimiento extra con el que B-lux se ha curtido, consiguiendo piezas más completas e impecables. En este sentido, la erudición ha convertido a esta aclamada marca en una de las más representativas. Una empresa cuyos diseños son bienvenidos en multitud de hogares.

B.lux logra sus excelentes críticas gracias en gran parte a los nombres que están detrás de cada joya iluminativa. Y es que la estrategia de contar con diseñadores externos le ha funcionado siempre. Creadores de primer orden colaboran, constituyendo un pilar fundamental en su trayectoria y crecimiento. Este mecanismo resulta fundamental en este sector hoy en día. Eso sí, en la época en la que empezó a hacerlo B-lux suponía todo un reto. Corrían los años 80 cuando la marca tuvo su primera experiencia con Guillermo Capdevilla, el padre del prestigioso Belux System. «Nuestro cometido se centra en canalizar la riqueza creativa de profesionales consagrados y jóvenes promesas del diseño», manifiesta la empresa.
B.lux: actualización constante
El empeño del fabricante vasco es elaborar una oferta de producto «coherente, innovadora y permanentemente actualizada». Y, para ello cuentan con colaboradores de altura como David Abad, Gemma Bernal, Marco Bisenzi, Fabien Dumas o Laia Roca. Son, junto a otros muchos, los causantes de las buenas apreciaciones por parte de usuarios y entendidos. Análisis y comentarios de aprobación que sustentan el buen nombre de una empresa autodidacta que se ha amoldado a los nuevos tiempos en cada etapa de su prolongada vida. Y a la que aún le queda mucho por dar.

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